viernes, 25 de marzo de 2011

Buenos días Princesa!


Buenos días princesa!

Levantate de un salto de la cama y sonríe.
Hoy el cielo está despejado y tus dudas también. Aún recuerdas partes del rompecabezas de anoche y lees algunas notas que escribió tu otro yo para salvarte del naufragio. Está todo revuelto, desordenado, pero al fin y al cabo, está todo como debe estar. Invéntate mil argumentos para salir de cada lío y da gracias a quien te sacó de cada apuro. Hoy es día de aprender a volver a cometer el mismo error cientas de veces. A superar tus miedos y poco a poco, sabes que lo conseguirás.. venga, princesa, ¿vas a negarme que no te reíste? Tomar chocolate a altas horas de la madrugada siempre se te dio de lujo, y romper corazones también aunque, no voy a negarlo, hoy eres tú quien lo tiene destrozado. Pero, ¿sabes qué? Vas a sonreir, vas a hacerlo, sean las cuatro, las once o incluso las seis de la mañana. El viento se llevará tus problemas y el arrepentimiento es algo que verdaderamente desconoces. Canta, ríe, baila, sonríe y nunca pierdas nada que no sea la vergüenza. Y recuerda que cuando digo "Buenos días princesa" es porque hoy vas a demostrar que, sin príncipe, puedes hacer de éste el mejor día de tu vida.. solo tienes que empezar por levantarte de la cama y sonreír.

viernes, 18 de marzo de 2011

La vida no tiene instrucciones!

Si te das cuenta, durante toda tu vida estás siendo alumno de ti mismo, te pegas unos golpes impresionantes en los que ves que el mundo se viene abajo, y cuando pasa el tiempo, te vas levantando. Dependiendo del golpe, te cuesta más o menos, pero aun así siempre consigues volver a estar en pie.
Y cuando lo haces, es cuando te das cuenta de que has aprendido algo, y que aunque volverás a caer en el mismo agujero, y te volvera a costar días levantarte, cuando lo hagas, todo resultará mucho más facil.
Vamos, la vida no te va a decir por dónde tienes que ir, simplemente, te va a dejar que tropieces cuando no sea lo correcto.
Porque la vida son una serie de decisiones a tomar, asumiendo el riesgo a equivocarte. Quien decide no tomarlas y ver el tiempo pasar con tal de no arriesgarse a errar, es igual que el que decide morir en vida.
Actúa, falla, cáete, levántate, vuelve a tropezar, pero nunca te detengas en el camino, porque el tiempo no espera a nada ni a nadie.

viernes, 11 de marzo de 2011

Memoria!

Cuantas veces hemos deseado borrar un dia, un instante, un momento,
hasta un año de nuestras vidas a borrarlo todo y vaciar nuestra memoria.
Cuantas veces no deseamos volver a ser niños, vivir todo de nuevo,
recuperar lo que se fue o dejar que el tiempo ponga las cosas en su
lugar. Algunos simplemente no esperan nada del tiempo. Da lo mismo
regresar o avanzar, simplemente renuncian a que el tiempo continúe su
paso y se marchan con lágrimas y un largo adios. Si desearamos en
algún momento perder completamente la memoria y plegarnos por ejemplo
a la frase "comezar de nuevo" ¿cuántas cosas no perderíamos? serían
como aquellas cosas que se extravían accidentalmente en una mudanza
y luego se extrañan. Perderíamos el calor del primer beso y la sensación
de aquel amanecer que fue perfecto. La nostalgia por amores pasados y
la inocencia con la que nos entregamos a lo desconocido esa primera vez.
Quedarían atras los amigos que iban a ser eternos, las cartas que nos
hicieron llorar, la primera o última vez que vimos a un gran amor, los brazos
mas cálidos, el día que pensamos que se iba a caer el mundo, el dolor más
hermoso, la sonrisa mas esperanzadora, el nacimiento del sentimiento más puro.
¿En realidad comenzamos una vida nueva o matamos otra llena de bellos
recuerdos? dejamos una vida y un presente que nos da infinitas oportunidades
por soñar con un futuro perfecto que no existe o un pedazo de cielo donde no
sabemos que nos espera.
¿Vale realmente la pena perder la memoria?

viernes, 4 de marzo de 2011

Volver a respirar una vez mas!

Sentada en esta silla veo cómo pasan las horas. Personas que cruzan las calles con un rumbo fijo y un destino marcado, y mientras yo estoy aquí, viéndolas pasar. Pensando en el momento en el que mi vida dejó de ser mía. El momento en el que no dependía de mi misma, pensando en cuándo me di por vencida y no saqué ánimos para seguir construyendo mi camino.
Intento olvidar esos días en los que no me atrevía a abrir los ojos y mirar la luz del día, lo intento, de verdad, pero no puedo. Me asaltan a mi como si estuvieran tatuados dentro de mi misma, de echo, forman parte de mi. No podré nunca olvidar el dolor que sentí por dentro. La sensación de que todo había acabado. De que no volvería a amar. Nunca. Y hoy, después de tanto tiempo, sigo recordando los momentos que viví contigo. Cada lagrima, y sobre todo, cada carcajada. Esas que un día te llevaste y no he vuelto a ver. 
Deja que vuelva a ser feliz. Desaparece de mi vida de una vez. No puedo más con este recuerdo. Por favor, déjame ser yo.