Si te das cuenta, durante toda tu vida estás siendo alumno de ti mismo, te pegas unos golpes impresionantes en los que ves que el mundo se viene abajo, y cuando pasa el tiempo, te vas levantando. Dependiendo del golpe, te cuesta más o menos, pero aun así siempre consigues volver a estar en pie.
Y cuando lo haces, es cuando te das cuenta de que has aprendido algo, y que aunque volverás a caer en el mismo agujero, y te volvera a costar días levantarte, cuando lo hagas, todo resultará mucho más facil.
Vamos, la vida no te va a decir por dónde tienes que ir, simplemente, te va a dejar que tropieces cuando no sea lo correcto.
Porque la vida son una serie de decisiones a tomar, asumiendo el riesgo a equivocarte. Quien decide no tomarlas y ver el tiempo pasar con tal de no arriesgarse a errar, es igual que el que decide morir en vida.
Actúa, falla, cáete, levántate, vuelve a tropezar, pero nunca te detengas en el camino, porque el tiempo no espera a nada ni a nadie.
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